Cookies
Este sitio web usa cookies
Le informamos que el sitio web de Cosnautas utiliza cookies propias y de terceros para activar funciones básicas de navegación (personalización, idioma y reproductor de vídeo), así como también para analizar la navegación de los usuarios por el sitio web y el uso de los servicios que en él se ofrecen con la finalidad de mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación.
Leer más
Guardar & Cerrar
Aceptar todas Configurar

The Cosnauta's Blog

Cinco ¿términos?: cómo no caer en las trampas más comunes

Cinco ¿términos?: cómo no caer en las trampas más comunes

en Cinco términos /

Karina R. Tabacinic, traductora biomédica, docente de traducción científico-técnica y una buena amiga de Cosnautas, nos ofrece este estupendo artículo donde analiza uno de los elementos más valiosos del Libro rojo: la polisemia de un buen número de sus entradas. Desde aquí, queremos agradecerle su generosa y brillante contribución, que eleva aún más si cabe el nivel de esta bitácora. 

El Navarro, Libro rojo y Colorado, algunos de los nombres por los cuales lo conocemos y nos referimos a él, ya va por su tercera edición y es una gran noticia para los traductores biomédicos del par inglés-español y muchos otros profesionales. ¿Por qué? Porque, si bien es un diccionario de dudas sobre terminología biomédica, también contiene un gran número de entradas que describen y contextualizan acepciones no terminológicas. Sin duda, es una obra sin igual: el Libro rojo quizá sea el único —con la excepción del Diccionario de dificultades del inglés de Torrents dels Prats, que se centra en la lengua general— que ilustra los usos correctos de una infinidad de términos, advierte sobre los usos incorrectos y aporta un gran número de ejemplos en contextos biomédicos y generales. Esta tercera edición contiene entradas de campos muy diversos, y es un recurso de suma utilidad para los traductores (¿o las traductoras, como dice Fernando?), los redactores y, sí, también, los médicos. Y quizá por esta amplitud de destinatarios es que su autor incluyó varias entradas generales, que sirven también a los principiantes y a los estudiantes de traducción, así como a traductores de otros campos de especialidad. Varias de estas entradas son, desde luego, términos biomédicos, pero también se usan en un sentido menos especializado: son palabras aparentemente sencillas pero muy polisémicas. Y justamente es esa polisemia la que constituye el origen de la duda que hay que despejar para utilizarlas correctamente, sin caer en falsos amigos, anglicismos ni pobreza expresiva. Me pareció interesante concentrar mi comentario en algunas de estas entradas, que ya formaban parte de las dos ediciones anteriores, pero que en algunos casos están ampliadas en esta tercera edición. 


1. Challenge

 La tendencia general a optar por «desafío o reto» (en el caso del sustantivo) y «desafiar o retar» (en el caso del verbo) aparece consignada en sendas notas de advertencia sobre su «traducción acrítica». En cuanto al sustantivo, el diccionario distingue cuatro acepciones dentro del ámbito biomédico, en concreto, en los campos de la inmunología (prueba de provocación y material inmunógeno [para vacunas]), las ciencias de laboratorio (sobrecarga) y la medicina general (exposición a un fármaco, una sustancia o un microbio). No obstante, lo más interesante de esta entrada son las acepciones pertenecientes a la lengua general y las opciones de traducción propuestas. Como señala el Libro rojo, la traducción acrítica puede originar un anglicismo de frecuencia dado que tenemos a disposición infinidad de opciones: «dificultad, problema, tarea, empresa, empeño, obstáculo, oposición, prueba, oportunidad, ocasión, exigencia, imperativo, amenaza, peligro, ataque, competencia, rivalidad, rival, contrincante, estímulo, incentivo, acicate, invitación, intento o tentativa».

En relación con el verbo, las propuestas se alejan de las traducciones facilistas «desafiar» y «retar» y abogan por otras posibilidades, como «disputar, poner en duda (o en tela de juicio), criticar, impugnar, poner a prueba, estimular o recusar». Esta gran variedad de opciones constituye una fuente de suma utilidad para el traductor de ámbitos biomédicos y de otras ciencias o técnicas, tanto profesional como en formación, lo que convierte a este diccionario en una especie de tesauro que también sirve de punto de partida para buscar otras opciones sinonímicas o relacionadas.

 

2. Control

«En el inglés médico se abusa hasta la saciedad del término control y sus derivados» comienza esta entrada y, a diferencia de otras que comento, esta no corresponde a un falso amigo. Si bien en muchos contextos biomédicos control es un término, y habría sido aceptable que el Libro rojo solo incluyera esos casos, cierto es que la traducción acrítica por «control», tanto en sus acepciones terminológicas como generales, deriva en crasos anglicismos fraseológicos y, como señala su autor, «empobrece el idioma hasta límites insospechados». En realidad, se trata de colocaciones incorrectas, como bien se observa en los ejemplos que pertenecen al ámbito biomédico y que hacen las veces de un diccionario combinatorio, pero de medicina. Lo mismo puede decirse de los ejemplos que no forman parte de la terminología biomédica:

She got the situation under control (consiguió dominar la situación); Cleptomania is an uncontrollable impulse to steal (la cleptomanía es un impulso irrefrenable de hurtar); The company remains under the family's control (la empresa sigue en manos de la familia); Is it possible to control the temperature of the theatre? (¿es posible regular la temperatura del quirófano?); They have no control over the children (no tienen ninguna autoridad sobre sus hijos); Who is in control here? (¿quién manda aquí?); for reasons beyond my control (por motivos ajenos a mi voluntad). 

Sigue a estos ejemplos una extensa lista de colocaciones terminológicas de diversos campos —de las cuales son particularmente interesantes remote control y self control por la gran variedad de opciones—, una nota especial sobre el término con la acepción de «testigo» (investigación experimental) y una última advertencia sobre la categoría gramatical de esta palabra y los problemas estructurales que puede generar, dado que se trata de un sustantivo y exige una preposición cuando modifica a otro sustantivo (por ejemplo, en «grupo de control»).

 

3. Develop

Esta entrada es una magnífica fuente de consulta sobre opciones de traducción al español del verbo develop, que comienza por distinguir entre el verbo transitivo y el intransitivo. Para traducir el verbo intransitivo, propone «formarse, aparecer, producirse, presentarse, surgir, progresar, extenderse, avanzar o evolucionar», lista que podemos dividir en dos grupos: por un lado, las opciones cuyo contenido semántico está relacionado con el concepto de «creación» (las cinco primeras) y, por otro, las que conllevan el concepto de «evolución» o «avance» a partir de algo ya existente (las cuatro últimas). En cuanto al verbo transitivo, advierte sobre la colocación incorrecta —«¡Los pacientes no *desarrollan* enfermedades!»— y propone muchos ejemplos de traducción con verbos como contraer, padecer o presentar, entre otros. No obstante, F. Navarro aclara que la presión del inglés es tan grande que esta colocación ya es muy frecuente en español, en lo que vemos, al igual que en la segunda edición y a diferencia de la primera, una postura más descriptiva.

En cuanto a las acepciones no biomédicas del verbo transitivo, que es lo que me interesa comentar, lo más valioso de esta entrada es la multitud de opciones de traducción —«concebir, idear, crear, formular, descubrir, obtener, encontrar, impulsar, proyectar, poner a punto, perfeccionar, fomentar, promover, organizar, establecer, realizar, constituir, aprovechar, explotar, mejorar, modernizar, redactar, preparar, elaborar, manifestarse, revelarse»—, en algunos casos contextualizadas: «Edison developed the incandescent light (Edison inventó la lámpara de incandescencia), The hospital is being developed (están ampliando el hospital) y A crack developed in the wall (se formó una grieta en la pared)».

 

4. Development

Relacionada con la anterior, esta entrada también consigna acepciones ajenas a la terminología biomédica y aporta muchísimas opciones de traducción —el tesauro que ya mencioné— correspondientes a once significados diferentes, de los cuales solo los dos últimos pertenecen a un ámbito biomédico específico (prenatal development [embriogenia] y human development [psicología evolutiva o del desarrollo], términos que remiten al adjetivo developmental). En cuanto a las acepciones y opciones de traducción más generales, también aquí se distinguen dos grandes grupos derivados del amplio contenido semántico de esta palabra inglesa. Pese a que el diccionario no menciona esta distinción, podemos inferirla a partir de las distintas opciones de traducción (por ejemplo, la tercera acepción propone «avance, adelanto, mejora, progreso, conquista», mientras que la octava y la novena sugieren «acontecimiento, hecho, nueva situación, [nueva] circunstancia» y «novedad, noticia, cambio, información»).

No está de más recordar que la palabra española «desarrollo» solo denomina procesos que tienen lugar a partir de algo ya existente, con lo cual la traducción de development por este término en los casos en que el original alude a un proceso de creación constituye un falso amigo. No obstante, como en muchos otros casos, el diccionario aclara que es abrumador el uso de «desarrollo» con los sentidos de development debido a la presión del inglés.

 

5. Successful

Esta entrada no es tan extensa como las ya comentadas, pero basta con leer las primeras líneas para percatarse de que constituye otro falso amigo, principalmente en el nivel connotativo. Al parecer, en inglés la connotación positiva no es tan fuerte ni hiperbólica como la que se infiere de «exitoso», por lo que es habitual encontrar expresiones como successful suicide, uno de los ejemplos incluidos, cuya traducción literal resulta algo extraña. En cuanto a las combinaciones que no generan este tipo de contradicción, es decir, sustantivos de denotación y connotaciones positivas, si tenemos en cuenta la acepción bastante restrictiva que incluye el DRAE («que tiene éxito popular»), sería raro que optáramos por expresiones como «operación exitosa», «tratamiento exitoso» ni «comunicación exitosa». A las propuestas del Libro rojo —de éxito, afortunado, próspero, satisfactorio, logrado— quizá agregaría «eficaz», adjetivo que, junto con «satisfactorio», en muchas ocasiones me ha resultado apropiado como traducción de successful. En relación con el antónimo unsuccessful, la advertencia sobre su traducción incorrecta y las propuestas de traducción me parecen sumamente acertadas.

Si bien hasta aquí comento las combinaciones con sustantivos abstractos o inanimados, debo reconocer que es habitual encontrar expresiones como successful surgeon, cuya traducción por «cirujano exitoso o de éxito» siempre me ha hecho ruido, sobre todo porque me imagino un cirujano vestido con pijama o ambo y bisturí en mano caminando por una alfombra roja a recibir un premio (desde luego, los profesionales médicos reciben premios, pero cuando no hay traducción ni transferencia de por medio, es más habitual hablar de cirujano «reconocido, renombrado o galardonado» si ha recibido un premio).

Por último, una expresión inglesa muy habitual es la formada por el adverbio successfully y algún verbo que expresa una acción consumada: p. ej., en la entrada treat, About 65 percent of children with meningitis can be treated successfully with penicillin (en torno al 65 % de los niños con meningitis se curan con penicilina). Si bien la mejor forma de traducir este tipo de expresiones puede derivarse de la entrada successful, me parece interesante incluirlas en este comentario porque es habitual encontrar traducciones redundantes. 

 

En resumen, el Libro rojo no solo es un diccionario de dudas y dificultades del inglés médico, sino una obra que también se ocupa de algunas dificultades y dudas de la lengua general, hace las veces de un diccionario combinatorio, tanto terminológico como fraseológico, y advierte sobre los falsos amigos, las interferencias lingüísticas y otros problemas a los que nos enfrentamos los traductores. Hace casi trece años que me acompaña y puedo decir que, en las sucesivas ediciones y pese a la experiencia que fui adquiriendo con los años, cada día me sorprende más. Los traductores biomédicos del inglés al español y, ahora, del español al inglés gracias a Cosnautas, somos afortunados de contar con el Libro rojo.

Bibliografía

Navarro, F. A.: Diccionario de dudas y dificultades de traducción del inglés médico (3.a edición). Versión 3.02, enero de 2014. [En línea: www.cosnautas.com. Consulta: 3/2/2014].

Real Academia Española: Diccionario de la lengua española. 22.ª edición. Madrid: Real Academia Española, 2001. [En línea: www.rae.es. Consulta: 3/2/2014].

Torrents dels Prats, A.: Diccionario de dificultades del inglés. Barcelona: Juventud, 1989.

 

Karina R. Tabacinic

Traductora biomédica y docente de traducción científico-técnica

Buenos Aires, Argentina

Dirección para correspondencia: karina@tabacinic.com.ar

Página web: www.tabacinic.com.ar

Twitter: @karitaba

Linked-in: http://ar.linkedin.com/pub/karina-ruth-tabacinic/29/a79/277/

About.me: http://about.me/karitaba/#


;