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Cinco términos del Libro Rojo que tienen una acepción específicamente brasileña

Cinco términos del Libro Rojo que tienen una acepción específicamente brasileña

en Cinco términos /

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El español y el portugués son las más similares de las lenguas románicas, verdaderamente lenguas hermanas, pero ¡atención! Esto solo dificulta la tarea de quien se aventura a trabajar con los dos idiomas.

Como hermanos de carne y hueso (y mucha sangre caliente), nuestras dos lenguas ibéricas también se desentienden, y no solo de calcos y falsos cognados viven los equívocos.

Vamos a hablar de cinco términos del Libro Rojo cuyo significado en su edición brasileña es peculiar.


i. Academic

Existe el término académico en las dos lenguas y son homónimos (homófonos y "casi" homógrafos: donde el español acentúa con el acento agudo, el portugués acentúa con el acento circunflejo). Por un pequeño detalle tipográfico, marcando la misma sílaba tónica, no son homónimos perfectos.

La semántica también queda en el "casi": en español el término es poco usado, el Libro Rojo nos informa en su primera acepción que es más frecuente el uso de "universitario, docente, escolar o educativo", pero en Brasil todo lo que se refiere a la academia, léase a la universidad, es adjetivado como "académico".

Lo curioso es que en el lenguaje médico coloquial el término adquiere un sentido muy peculiar en Brasil: como adjetivo, se refiere también al alumno de la facultad de medicina que ya concluyó el curso básico, pero aún no ingresó en el internado, está en general del quinto al octavo período de la facultad. Este "académico", cariñosa e irreverentemente llamado por los colegas "Acadis vulgaris" (para diferenciar del académico de la Academia Nacional de Medicina, posición de gran prestigio); ya frecuenta el hospital, viste de blanco, tiene estetoscopio y demás instrumentos personales para examinar a los pacientes, acompaña las actividades de los internos, médicos residentes y médicos de guardia, pero no tiene autonomía para atender al paciente solo, únicamente bajo la guía de su tutor o del médico de guardia.

 

ii. Investigator

En español es investigador, pero en portugués clásicamente médico es pesquisador y el policía es investigador.

A causa de la presión del inglés, de la confusión con el español y de la traducción automática, el calco "investigador" en el sentido de "pesquisador" es muy frecuente, utilizado hasta por los propios médicos; actualmente ya siendo aceptado incluso por la Anvisa (la EMA brasileña).

Pero los órganos que regulan sus actividades, así como la titulación académica no dejan margen a dudas: Comitê de Ética em Pesquisa o CEP (no en investigación); Comissão Nacional de Ética em Pesquisa o CONEP (tampoco en investigación); Professor Pesquisador (no "investigador").

Y además, el título de algunas categorías funcionales de la actividad policial es exactamente "Investigador", con derecho a plaquita en la mesa, título en la placa, etc.

Esta acepción está tan arraigada en la cultura brasileña que cierta hecha, en una cena de “médicos investigadores" en un restaurante después de un simposio, al pedirse la cuenta la camarera preguntó solícita: ¿"Los señores detectives van a querer algo más"? ¡Genial! Ella tradujo perfectamente lo que el término “investigador” significa culturalmente en el imaginario del brasileño.

 

iii. Anecdotal

Aunque en español este término se traduce por anecdótico con el significado de algo curioso, poco conocido, circunstancial o irrelevante y sin fundamentos o verificación científica, basado en la experiencia de quien habla, en portugués el término semejante anedótico tiene otro significado: representa un relato imaginario, inverosímil, pintoresco o francamente una broma, sin correspondencia semántica con el significado del término en inglés y en español.

La traducción de anecdotal en portugués es un relato informal.

 

iv. Infant

En español lactante, es el bebé que es alimentado por lactancia materna, en general considerado en esta categoría del 29º día después del nacimiento hasta el 12º o 18º mes de vida, dependiendo del país y de las diferentes sociedades de pediatría.

En español también existe la expresión "madre lactante".

Pero en portugués infant es lactente, y el término lactante se reserva exclusivamente a la madre que amamanta, también llamada nutriz.

Es decir, estamos de acuerdo en que la madre puede ser llamada lactante, pero en cuanto al bebé, necesitamos poner atención para cambiar una letra, si no, no nos entendemos.

 

v. Drug

Por último, este término que ya causa problema en la traducción al español tiene un agravante de peso en portugués.

En los dos idiomas su significado debe limitarse a estupefacientes, droga ilícita o tóxica, nunca debe ser usado como sinonimia de fármaco, medicamento o sustancia con acción terapéutica.

Cabe recordar que existen dos especialidades médicas, la psiquiatría, que trata también la dependencia química, y la toxicología, que trata las intoxicaciones, voluntarias o no, que usan el término droga en su verdadera acepción.

En portugués existe un agravante que torna casi increíble la asimilación por la clase médica del calco droga como sinónimo de medicamento: en el lenguaje coloquial droga es una interjección de descontentamiento, significa algo malo, de mala calidad, que no sirve para nada, basura, sin valor, tonterías, un estado de insatisfacción — o sea, una polisemia de carácter muy peyorativo. Qué surreal ver a los médicos llamar "drogas" en portugués a sus ¡mejores métodos terapéuticos para tratar a los pacientes!

Debo admitir que la responsabilidad no es solo de ellos, sino también de los libros de texto en los que estudiaron durante la facultad y los artículos científicos, protocolos clínicos, etc., traducidos que están llenos de "droga" en el sentido de medicamento, fármaco o sustancia terapéutica.

La traducción no es meramente el espejar del contenido de un idioma en otro, sino la producción de un conocimiento que exige comprensión del original, de las técnicas de traducción, de los obstáculos terminológicos y de las peculiaridades culturales e idiomáticas de la lengua de llegada. Forma parte integrante y activa de la producción del saber lingüístico y de la transmisión correcta e inequívoca de los conocimientos científico-técnicos (en nuestro caso).

Es un oficio primoroso.

Carla Vorsatz, 16 de julio de 2021

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